Después de la tempestad, llega la calma. Tras un encolerizado primer artículo, Eugenio Villar cuelga la espada en la pared y equilibra la balanza con este nuevo artículo desconsolado y frágil, a la vez que sólido y eterno, con ese lenguaje tan suyo, tan evocador y maravilloso.
Fin de semana
Después de la tempestad, llega la calma. Tras un encolerizado primer artículo, Eugenio Villar cuelga la espada en la pared y equilibra la balanza con este nuevo artículo desconsolado y frágil, a la vez que sólido y eterno, con ese lenguaje tan suyo, tan evocador y maravilloso.
Publicado por Álvaro B. Pérez 0 comentarios
Etiquetas: Coches, Eugenio Villar, Fin de Semana, Ford, Música, Poesía, Quique González, Reflexión


